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Todo se remonta desde la época que aparece el hombre sobre la tierra y los
cambios de adaptación antropológica que tuvo que soportar, desde caminar
sobre dos piernas, hasta malas posturas, sedentarismo,etc.
Según distintas estadísticas mundiales, se calcula que 8-9 de cada 10
personas, otros dicen 3/4 partes de la población, ha tenido que consultar
por dolores de espalda alguna vez en su vida.
Es una afección muy frecuente y las consultan aparecen entre los 30-50
años de edad, aunque a mayor edad se agregan otras patologías.
La espalda es considerada como el pilar fundamental del cuerpo, formada
por 26 vértebras, rodeadas de ligamentos y grupos musculares, que hacen
que esté erguida y firme, sometida a un stress permanente, que en la
juventud suele no producir dolor, debido a la actividad física que la
mayor parte realiza y por ende ayuda a prevenir dicho síntoma.
El dolor aparece con mayor frecuencia cuando existe falta de equilibrio y
coordinación entre la fuerza y la flexibilidad.
Los dolores pueden ser agudos, cuando aparecen en forma brusca, en general
son debido a esfuerzos, con importante intensidad.
Los dolores crónicos, tienen la característica de ser moderados y suelen
estar asociados a patología vertebral o posicional.
Está demostrado que aquellos que No realizan actividad física, como los
sedentarios, tienen mayor riesgo de padecer el dolor, que los que hacen,
aunque no sea específica para los grupos musculares de la espalda, como es
caminar, etc..
Aquellos que tienen poco desarrollada la musculatura de la espalda,
abdomen, están más expuestos.
Causas de tipo mecánico son, desde lo más a menos común, la distensión
muscular, contracturas, desgarros, malas posturas, esfuerzos bruscos,
malos hábitos, falta de ejercicios, mal dormir, traumatismos, se observa
en deportes como el esquí, levantadores de pesas, choferes de larga
distancia etc.
Causas por enfermedades, la osteoporosis, artrosis, hernia de disco (
irritación del nervio), tumores, etc.
El síntoma es el dolor, que puede ser a nivel alto o cervical, medio o
dorsal, bajo o lumbar, dependiendo de los esfuerzos, malas posturas, etc.,
según el grupo muscular que involucre.
Diagnóstico:
Lo importante es que el profesional consultado, determine si es de origen
músculo-esquelético, neurológico o visceral (riñón) .
El examen físico y el interrogatorio serán orientador, pudiéndose
completar con : Radiografías, Tomografía Axial Computada, Resonancia
Magnética Nuclear, etc.
Tratamiento:
Agudo: Reposo – Antiinflamatorios – Fisiokinesioterapia –
Ejercicios suaves (de ser posible), continuando con ejercicios de
rehabilitación, en algunos casos puede ser quirúrgico.
Crónico: Antiinflamatorios- Fisiokinesioterapia – Ejercicio Físicos
de Rehabilitación –
Tratamiento Quirúrgico cuando fallaron los procedimientos conservadores e
incapacita al enfermo.
No se recomienda el Tratamiento Quirúrgico, en el dolor inespecífico.
El reposo facilita la atrofia muscular y es difícil recuperar.
Prevensión y mejoría del síntoma:
Se debe desarrollar actividad física, que implique un trabajo de los
músculos que actúan en el funcionamiento de la columna vertebral (
músculos de la espalda, abdominales, glúteos).
Una musculatura desarrollada y equilibrada mejora la coordinación
inconsciente de los músculos y disminuye la sobrecarga, impidiendo
lesiones.
Sugerencias:
* No hacer ejercicios
que desencadene dolor o que lo aumenten.
*Mejorar la postura, cambiando la misma durante el día, estirando los
miembros y tronco.
*Mantener el cuerpo erguido tanto sentado, como al estar parado o
caminando. Es frecuente el dolor de espalda en secretarias, exposición
prolongada en las computadoras, custodias, choferes de larga distancia.
* Mejorar el peso, en el caso de paciente con sobrepeso, ya que aumenta la
tensión en los músculos de la espalda.
* Levantar objetos del piso flexionando las rodillas.
* Si duerme boca arriba, colocar un almohadón debajo de las rodillas, para
reducir la tensión de la espalda.
* Si duerme de costado, una buena opción es poner un almohadón entre las
rodillas, para evitar la rotación de la cadera.
* Colchón firme y almohada plana, para que la cabeza no se incline en
exceso.
* Mantener los objetos cerca del cuerpo, como el asiento cerca del
volante.
* Utilice una tarima bajo los pies, de esa forma las rodillas estarán por
encima de la cadera y tendrá menos tensión la espalda.
* Usar cinturones o faja lumbar, en pesistas, evita lesiones.
* Repartir el peso entre las dos manos.
* El monitor de la computadora que esté la parte superior a la altura de
los ojos, que la silla que utilice sea giratoria, con apoya brazos,
espaldar derecho y ajustable.
Siempre consulte a su médico de cabecera.
Dr. Norberto Debbag
Deportólogo Cardiólogo (UBA)
Club Atlético Atlanta
Buenos
Aires Argentina
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