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Deportistas: el riesgo de los
suplementos vitamínicos sin control
Una nueva investigación británica señala que muchos
deportistas
no conocen
la verdadera utilidad de estas sustancias
y pueden poner en riesgo su salud con
esta práctica.
Andrea Petróczi

a.petroczi@kingston.ac.uk
El número de deportistas que
consume algún tipo de suplemento vitamínico para mejorar su
rendimiento o fortalecer su estado de salud no está claro y las cifras
oscilan entre el 40% y el 88%, según encuestas realizadas en EEUU. Sin
embargo, una nueva investigación británica señala que muchas de estas
personas no conocen la verdadera utilidad de estas sustancias y pueden
poner en riesgo su salud con esta práctica.
Investigadores de una universidad británica especializada en medicina
deportiva, dirigidos por Andrea Petróczi, han analizado una encuesta a
874 deportistas de más de 30 modalidades diferentes (tanto
profesionales como aficionados) llevada a cabo en el Reino Unido sobre
el consumo de sustancias. Aunque tres quintas partes de los
encuestados consumía algún tipo de suplemento, las razones que
argumentaban para su uso no siempre coincidían con la indicación real
de estos productos.
El trabajo, publicado en las páginas de la revista Nutrition Journal,
advierte de que este hábito puede tener consecuencias inesperadas, ya
que algunos de estos complementos no están exentos de riesgos si se
toman de manera inapropiada. Sobre todo a medida que aumenta la
tendencia a combinar varios de ellos simultáneamente.
Una idea en la que coincide el doctor Francisco Miguel Tobal,
especialista de la Escuela de Medicina de la Educación Física y el
Deporte de la Universidad Complutense de Madrid. "El problema es que
muchas de estas personas toman esto por su cuenta y riesgo, en dosis
mayores de lo recomendado, por un tiempo prolongado y sin ningún
control médico o especializado", advierte. "Cuando la realidad es que
en el 95% de los casos, con una dieta adecuada, no serían necesarios".
Una encuesta de su escuela entre 120 deportistas de gimnasios
madrileños observó que el 46% de ellos ingería ayudas ergogénicas, es
decir, "sustancias legales para mejorar el rendimiento y que, a las
dosis adecuadas, no deberían provocar problemas. Fundamentalmente
vitaminas y minerales".
Conocer antes de consumir
Como recuerdan los investigadores del estudio, sería necesario
aumentar la educación de los deportistas y de los profesionales que se
encuentran en los centros deportivos para que conozcan el uso más
adecuado de los complementos vitamínicos. De hecho, según recuerdan,
algunos trabajos previos han demostrado que los atletas que mejor
conocen estos productos menos los toman.
"A menudo se prescriben o recomiendan estas ayudas porque nadie se ha
molestado en preguntarle al deportista qué es lo que come, cuál es su
dieta", incide por su parte el doctor Tobal.
De la encuesta británica también se desprende que muy pocos contaban
con asesoramiento médico para llevar a cabo estos tratamientos; pese a
que la mayoría alegaba razones de salud para justificar su uso. "Esta
incongruencia es preocupante", advierte Petròczi, "porque parece que
los atletas consumen estos remedios sin conocer los beneficios que
pueden aportarles, ni sus posibles riesgos. Es decir, sin un plan
coherente".
Vitaminas que no son inocuas
El trabajo examinó, entre otros productos, el hierro, cuyos
suplementos no deben tomarse sin control médico porque pueden tener
efectos adversos en personas con enfermedades renales e intestinales,
úlcera péptica, enteritis, colitis, pancreatitis o hepatitis. O el
ginseng, que según los Institutos Nacionales de Salud de EEUU, puede
reducir los niveles de glucosa en sangre y que "debe tomarse con
precaución en pacientes con diabetes, hipoglucemia o que toman
sustancias que afectan el azúcar en la sangre".
Otro de los suplementos es la equinacea, que según indica el Centro
Nacional de Medicina Natural y Complementaria de EEUU podría provocar
reacciones alérgicas en algunas personas y empeorar algunos casos de
asma. Finalmente, y además de la mencionada vitamina C, el trabajo
habla del magnesio que a través de las fuentes naturales ayuda a
mantener la función muscular y nerviosa, pero que en forma de
suplementos puede producir diarrea y calambres abdominales.
"Porque una cosa es lo que los deportistas dicen que toman y otra, las
cantidades que consumen", señala Tobal, "y ya estamos empezando a
detectar en las consultas casos de hipervitaminosis o de alteraciones
digestivas provocadas por el exceso de vitamina C, por ejemplo". Si el
nivel máximo recomendado para esta vitamina es de 1,5 gramos al día,
algunos deportistas toman hasta 2-5 gramos diarios, asegura Tobal, que
alerta de otros problemas de insuficiencia renal, reacciones
alérgicas, subidas del colesterol...
"La gente normal ha adoptado estos hábitos de los deportistas de élite
sin ningún control, porque todo el mundo habla de las bondades de los
suplementos, que se pueden adquirir fácilmente en farmacias o por
internet, pero nadie menciona sus efectos tóxicos".
Fuente: El Mundo. Link Original:
www.elmundo.es/elmundosalud/2007/11/15/medicina/1195155154.html
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