Si existen pruebas de atletismo,
donde cualidades como fuerza, velocidad, coordinación y
equilibrio, juntas y nunca separadas, son demandadas por un
atleta, son ellos los LANZAMIENTOS. Un lanzador de
elite, se destaca por una fortaleza física importante, pero
por sobre todo, por una constante búsqueda de la perfección
y prestancia en sus movimientos.
Para ello, encara en los diferentes periodos de su
preparación, toda una batería de ejercicios, destinados a la
difícil tarea de convertirlo en uno de los mas completos
deportistas, comparándolo con cualquier otro deporte o
especialidad.
Al hacer una descripción de sus
cualidades físicas, deberíamos mencionar:
a.-Conformación Antropométrica Compleja: Por ejemplo,
podemos observar individuos con peso corporal importante,
digamos 120 Kgs. aunque su índice corporal indica valores de
personas consideradas normales o delgadas.-
b.-Flexibilidad y habilidades: sin estas condiciones,
propias de un gimnasta o un saltador no existe alto
rendimiento.
c.-La fuerza y la velocidad, son sinónimos de su
preparación. Ambos ítems, por ecuación matemática (fuerza x
Velocidad.= potencia) se unen o logran la Potencia que es
tan mencionada y a veces poco entendida para que un
implemento llegue lejos. Basta ver un lanzamiento de
competencia, para entender que la potencia y la aceleración
manejan la imagen del mismo.
Ahora bien, hasta acá describimos a un potencial atleta de
elite. De ello se desprende una pregunta interesante:
¿Puede un atleta veterano, lanzar un disco, una jabalina, la
bala o el martillo, sin preocuparse en lo mas mínimo de
estas cualidades físicas…? LA RESPUESTA ES NO.
Claro que automáticamente podemos preguntar..:
¿Puede este veterano, prepararse física y mentalmente, para
pruebas tan complejas, sin necesidad de apuntar a parámetros
de profesionales? LA RESPUESTA ES SI.
CONDICIONES OPTIMAS
Un atleta veterano, que para la
Asociación Mundial, es todo varón o mujer mayor de 35 años,
tiene un trabajo, una familia y un sinnúmero de obligaciones
propias de su edad o condición social. Es fácil comprender
que este individuo, salvo que ya goce de su jubilación, día
a día tiene una agenda cargada y complicada, como para tener
suficiente tiempo libre para encarar una preparación. Sin
embargo, no es imposible disponer de 40 minutos a 1 hora 2 o
3 veces por semana para ir al campo a lanzar (en lo posible
bajo la mirada de un entrenador o a un gimnasio a realizar
una rutina física de fortalecimiento y flexibilidad.
Es aquí donde empieza a vislumbrarse el sentido que tienen
estos textos, que humildemente aportaré a esta página, que
tanto trabaja por el atleta Master.
Intentaremos explicar cada uno de los lanzamientos, sus
métodos de entrenamientos, la preparación física para ellos,
etc.-
De esta manera, ante cada consulta de cualquiera de ustedes,
sean del país que fueren, intentaremos evacuar las dudas, y
si no tenemos la respuesta, intentaremos guiarlos para que
se aclaren esas inquietudes.